Crónica de una
Infamia
Persecución
gubernamental a Elena Poniatowska
Rogelio Martínez Vera
A través de los órganos informativos nos acabamos de enterar
que por más de VEINTE AÑOS, entre 1960 Y 1980, fue investigada, perseguida, y a
veces descaradamente acosada, la excelente escritora, periodista e
investigadora ELENA PONIATOWSKA por diversos cuerpos policiacos sobre todo,
pertenecientes al gobierno federal y concretamente, por la temible banda que
integraban los agentes de la tristemente célebre Dirección Federal de Seguridad
(DFS), afortunadamente extinta, después de los crímenes probados en contra de
su entonces director, cometidos en 1983, y del asesinato de Manuel Buendía, un
valiente y arrojado periodista, también en aquella misma época oscura.
No salgo de mi asombro al enterarme que una persona tan
valiosa para las letras castellanas como lo es Elenita, como la llamamos todos
los que la admiramos, haya podido ser víctima de tales infamias. Nunca ha sido
suficiente razón la de que una persona sea socialista, liberal o conservadora,
para ser investigada y transformarse en un sujeto propenso a acusársele sin
pruebas, de la comisión de algún delito, sobre todo si su actividad se mueve
siempre, dentro de los cauces legales. Los malos gobernantes de la época y
desde luego los dirigentes del DFS violaron en estas investigaciones y
formación de archivos policiacos en contra de Poniatowska, las garantías
individuales que consagran a todas las personas, los artículos 6º y 7º de la
Carta Magna, que se refieren a la libertad de expresión y a la libre imprenta.
En efecto, ella es autora de uno de los libros más
reveladores y bien documentados de los sucedido en Tlatelolco la sangrienta
noche del 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco:
“la Noche de Tlatelolco”; pero en tal libelo, no hay nada que estuviera
inventado, sino simplemente narrado por alguien que hizo una extraordinaria
tarea de campo, para recoger evidencias y testimonios del criminal ataque de
que fueron víctimas los estudiantes y que tuvo como saldo el acribillamiento de
varios cientos, quizá miles de jóvenes, en forma por demás, criminal y torpe.
Es algo que nunca debió haber sucedido y de ello, la opinión pública en su
conjunto, hizo responsables al expresidente Díaz Ordaz y al entonces Secretario
de Gobernación, Luis Echeverría Álvarez. Por cierto, este presidente (lo eligió
el Pueblo bueno, la plutocracia mexicana, a pesar de sus fundadas sospechas
criminales), le otorgó un premio a Elena Poniatowska por su labor literaria,
pero ella, lo rechazó abiertamente, por considerar que no podía recibir ningún
premio de alguien que poseía un penoso pasado relacionado con la trágica noche de
Tlatelolco.
La obra de esta escritora es abundante y siempre exquisita. A
pesar que de su origen extranjero (nació en París en 1932), esta excepcional
escritora se ha identificado siempre con nuestras formas de vida, así como de
sus personajes y costumbres, que la hacen singular entre los escritores de
México. Abordó los temas del cuento, la novela, la crónica y la poesía. Es una
escritora con múltiples y todas ellas, excepcionales facetas. Voy a hacer una
muy breve descripción de algunas de las obras que me parecen las mejores. Aparte
de la “Noche de Tlatelolco, que es la más conocida y la que más rencores y
enemistades despertó entre los gobernantes de la época, tenemos:
*“Hasta no Verte Jesús Mio”. Reseña la vida de una humilde
lavandera de origen oaxaqueño pero residente en la ciudad de México, que fue
soldadera en la época revolucionaria y de cómo le había hecho para sobrevivir
en un país tan desigual.
*“Leonora”. Es una
biografía sobre la pintora mexicana Leonora Carrington . Hace una descripción
de la azarosa vida de esta mujer, quien se codeó con Dalí, Picasso, Jean Miró y
otros grandes pintores. Lleva a cabo en su libro una admirable narración de la
pintura mexicana y su acervo que lo hace patente como uno de los más
importantes del mundo de este arte.
*“Las Siete Cabritas”. Narra las personalidades, vicisitudes
y actitudes punzantes de siete importantes mujeres mexicanas, como Pita Amor,
Rosario Castellanos, Fridaha Kahlo o María Izquierdo.
*“Palabras Cruzadas”. Analiza y evalúa la vida de personajes
importantes de la época dorada de México, como: Julio Cortazar, Jaime Sabines,
Francisco Gabilondo Soler “Cri Cri”, Yolanda Montes, “Tongolele”, “El Santo”,
el escritor y caricaturista de toda una época: Gabriel Vargas, autor de la
“Familia Burrón”, entre otras bellas historietas, la compositora Consuelo
Velázquez, María Conesa y algunos más, todos ellos, importantes personajes en
la historia y cultura popular de México. Es este sin duda, un libro
extraordinario que vale la pena leer, como todo lo que ha escrito Elena.
*“La Herida de
Paulina”. Una crónica de las amarguras y los instantes de violencia y crueldad
vividos por una casi niña, después de haber sufrido una brutal violación.
*“Dos Veces Única”. Es
la biografía de Guadalupe Marín, la primera esposa del pintor Diego Rivera y
madre de los únicos hijos de este genio de la plástica mexicana. A través de
esta obra llegamos a conocer la verdadera personalidad del muralista mexicano.
Todos estos libros son excelentes y no debieran faltar en las
bibliotecas de los mexicanos que quieran conocer más de nosotros mismos, y de
sus hombres y mujeres destacados, así como de hechos realmente sucedidos en
este país de tantas desigualdades e injusticias, pero también, de tanta riqueza
social e histórica. Todos estos son a mi juicio, los libros de excelencia,
entre las más de 40 obras que ha producido la mente de esta inigualable
escritora. Que Dios nos la conserve por otros muchos años.
Elena Poniatowska puede adoptar situaciones que a muchos no
nos agraden por ejemplo, ser partidaria de López Obrador, pero en este mundo nadie
es perfecto y este es un defecto
que al menos yo, lector de muchas de su obras, lo considero un pecadillo que paso por alto. Pero de
eso, a haber considerado a esta sabia mujer como peligrosa para la democracia,
y reo de delito, hay una distancia muy grande.
¡Qué bueno que ese acoso fue temporal! y que, al parecer desde hace más de 35 años, esta persona ha quedado libre de toda sospecha. Felicidades Elenita por tan grata noticia, aunque amargada por los expedientes de tu caso, que se han puesto a disposición de todos, en el Archivo General de la Nación.
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