domingo, 13 de noviembre de 2016

Es hora de despertar del sueño yanqui

A REAVIVAR EL NACIONALISMO MEXICANO

Rogelio Martínez Vera

En 1960 el sociólogo Charles Wrigth Mills de nacionalidad estadounidense escribió un valioso libro para América Latina titulado “Escucha, Yanqui” que habla de los grandes capitales creados o fomentados, por la sociedad estadounidense-con el apoyo de su gobierno-, desde luego. Fingiendo ser amigos, algunos estadounidenses acumularon grandes fortunas explotando a todos, a todos sin excepción, los países latinoamericanos, desde México hasta Argentina.

Se apropiaron para su provecho, una gran parte de los recursos naturales pertenecientes a esas naciones, desde la minería y el petróleo, hasta el cultivo de la tierra, pasando desde luego con la creación de grandes trusts empresariales que encontraron poca o ninguna resistencia. Anunciaban que ellos lo hacían para “ayudar”. Los gobernantes, que fueron cómplices o ingenuos, colaboraron eficazmente para ese fin. Algunas de estas empresas, ya satisfecha su ambición, abandonaron a su suerte a esos países, dejándolos más empobrecidos que antes. Las “United Fruit” fue un ejemplo patente de ello. 

El escritor Francisco Martín Moreno escribió dos estupendos libros llamados “México Negro”  que llegó hasta el momento en que el Presidente Cárdenas, -este sí, un verdadero estadista-, expropió en 1938  las empresas petroleras todas ellas, en manos de extranjeros, fundamentalmente yanquis.  Nos relata Francisco Martín Moreno en su libro titulado “Las Cicatrices del Viento” como los capitalistas estadounidenses, dejaron en los “puros huesos” a diferentes países de Latinoamérica, incluido México.

Cesó en una gran parte, su insaciable voluntad de enriquecerse cuando hubo furibundas protestas en su contra. Por numerosas ciudades y pueblos de Latinoamérica empezaron a aparecer de la noche a la mañana, “pintas” en las paredes visibles de las poblaciones, la siguiente y lapidaria frase: “Yanquis, go home”. Esta inmisericorde explotación, originó revoluciones como la Castrista en Cuba, la Salvadoreña, la Nicaragüense o la Guatemalteca,  para encarcelar o correr a los gobernantes vende patrias.

México, el caso de México es especial frente a los Estados Unidos de América; comenzó de lleno, después de la desaventurada acción de Antonio López de Santa Anna en 1836, para recuperar Tejas, que pertenecía al actual estado de Coahuila, que nos fue arrebatada impunemente. En esa Guerra de Intervención, terminamos perdiendo la mitad del territorio nacional (California, Nuevo México, Arizona y Colorado, además de Tejas) debido al abusivo Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848, cuando el gobierno yanqui nos amenazó con no retirar a su ejército, si antes no suscribía nuestro país, ese tratado.

Todavía no se restañaban esas heridas, cuando nuevamente Latinoamérica sufrió el embate estadounidense. James Monroe dio a conocer en 1867 al mundo que “América era sólo para los americanos” claro, ellos eran los únicos americanos comprendidos en dicha frase. Todos los demás éramos mexicanos, o guatemaltecos, brasileños o argentinos. Ese gentilicio se lo aplicaron a cada uno de los países de Latinoamérica a quiénes de ninguna manera  consideraban como americanos, este era y es un sinónimo “exclusivo” de los estadounidenses, según ellos.

En 1913 el embajador Henry Lane Wilson de infausto recuerdo, se confabuló, con el apoyo de su gobierno y del usurpador Victoriano Huerta, para derrocar y finalmente asesinar al Presidente Madero y al Vicepresidente Pino Suárez.
En 1945 John Foster Dulles, tratando de sanar viejas heridas con México, expidió y puso en práctica, la política del “Buen  Vecino”. Claro se guardó para sí el verdadero significado y alcances de esta política, puesto que, a partir de entonces, ellos son los vecinos y nosotros somos los buenos.

Este es el preciso momento de decirle al señor Brut, digo Trump, que si hay once millones de pobladores mexicanos, residentes principalmente en los estados que nos fueron robados, ellos nos están haciendo justicia a todos las nacionales de México, recuperando por medio de una invasión pacífica, los territorios que fueron nuestros. 

Que si algunos de ellos, según este individuo electo como Presidente de aquél país (allá ellos), son violadores, narcotraficantes y delincuentes, igualmente hay de los mismos entre los propios estadounidenses. ¿También los pretende expulsar del país de su nacionalidad? Que se los envíe a Putin el máximo gobernante de Rusia, que es amigo de Brut digo: de Trump.

Reavivemos nuestro nacionalismo, olvidado desde la época de Cárdenas. Somos un país soberano, independiente y LIBRE. 

Evo Morales, el Presidente de Bolivia, acaba de expedir un decreto para expulsar del país a los Mcdonald´s y a la Cocacola, argumentando para ello, dos poderosas razones: Afectan gravemente la salud de los Bolivianos y la economía de toda la nación. ¡Bravo Presidente! No le tembló el puño para firmar dicho decreto.

En México en cambio, no va a suceder eso, el propio Trump, digo Brut o como se llame, para el caso es lo mismo, ha prometido concentrar en EUA, a todas las empresas de capital estadounidense radicadas en este país, para que se concentren en el suyo y restituyan los empleos a los ciudadanos “americanos”, que nosotros, los mexicanos, les hemos quitado.

Si quiere, empezamos a hacerle la lista: Ford, Chevrolet, Crysler, Walmart y todas las hamburgueserías que venden en medio de dos panes, un cartón comprimido, y que dicen que son hamburguesas. Le ponemos en la lista: Los Homme Deppots, que son propiedad del propio Brut, los Office Deppots y otras numerosas empresas como Sears Robo de México ¿Así se llama? Y otras muchas más. Es realmente larga la lista, pero con gusto se la preparamos para su información.

Si de autos se trata, les sugiero a mis compatriotas que mejor compren vehículos alemanes, británicos, suecos, franceses, italianos, japoneses y koreanos. Son mejores que los hechos con capital americano. Que saquen las manos de nuestro petróleo, embotelladoras, tabacaleras, cementeras, fábricas de fierro y acero y otras muchas más.
Si no lo hace el próximo Presidente Brut, y si tenemos un próximo gobierno honesto y nacionalista como el de Cárdenas, nosotros lo haremos. Yo estoy puesto, como el más modesto mexicano de esta nación a la que tanto amo.

Saquemos con casta y claro, sin gobernantes mexicanos corruptos este compromiso nacionalista que empezamos a enfrentar. Yo sé que es mucho pedir, pero…..

A propósito: ¿Saben cómo se les dicen a quiénes hablan varios idiomas?- ----Políglotas.
¿A Quiénes hablan dos idiomas?- Bilingües.

¿A quién habla uno sólo? Pues, se le llama:  Gringo.

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1 comentario:

  1. Es cierto, es momento de sacar la casta y hacer un esfuerzo para dejar de consumir en lo máximo posible los productos "gringos" y dejar de considerar como modelos sociales a las Kadarshian, Hilton y la propia familia Trump, cuya única característica -que no virtud- es tener dinero y como peor defecto poseer cerebros llenos de humo y vanalidades.

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