Estamos en camino de la ruina moral
SERVIDORES PÚBLICOS
MALOS Y OTROS……… ¡PEORES!
Rogelio Martínez Vera
La situación ruinosa por la que atraviesa nuestro sufrido
país, es inédita: Inseguridad, violencia, delincuencia, narcotráfico,
libertinaje en los casinos y casas de juego, perversión de las costumbres,
alteraciones permanentes del orden público, graves deficiencias educativas,
tanto en escuelas públicas como privadas, piratería de productos y elementos
tecnológicos, contaminación ambiental, pérdida de solidaridad ciudadana,
violaciones de mujeres y abortos por doquier, pobreza extrema de cada día más
compatriotas, ruina de PEMEX y CFE, quiebra del Seguro Social y del ISSTE y
…..¡Ufff! otros muchos males que nos aquejan. Se nos vino la noche, sin apenas
darnos cuenta.
Todo, o una gran parte de estos males se prohijaron por la
profunda corrupción gubernamental que estaba latente en nuestro país, y que
ahora, ha asomado todo su rostro o al menos, eso creemos. No puede ser que nos
ocurran mayores desgracias.
En el año 2012, en vísperas de tomar posesión el actual Presidente
de la República, se atrevió a decir, no sabemos si por candidez o por otra causa
inexplicable que Javier Duarte en Veracruz, Borge Martín en Quintana Roo y
César Duarte en Chihuahua, pertenecían a LA NUEVA SANGRE DE POLITICOS JÓVENES,
que contribuirían a darle un nuevo rostro al país. Bueno, pues resultó que no
era ..así. Que esta tercia de prohombres
jóvenes, no fueron los que dijo el Presidente sino que, son algo que resultaron
totalmente contrario a lo predicho.
Esta situación correspondió a cartas de buena conducta
extendidas por una persona a otras, que van a prestar sus servicios personales,
en este caso, a la sociedad en altos puestos públicos. Los miembros de esa
ciudadanía, que fueron robados y saqueados por este trío de depredadores le
reclaman a su recomendador las conductas de sus recomendados y éste se encoge
de hombros y dice que no recuerda haber hecho tales recomendaciones, cuando
existen pruebas evidentes de todo lo dicho, fue cierto. No. Ese no es el camino de la
corrección del error, sino el exactamente contrario. El Presidente debió
ordenar, exigir a sus autoridades, la reunión de pruebas y evidencias de los
delitos cometidos por quiénes sustrajeron los bienes de otros inclusive, los de
la propia Federación y que estas a su vez, solicitaran las órdenes de
aprehensión que correspondieran a los hechos comprobados o presumidos como
ciertos, y que los jueces, los sometieran a un justo proceso legal para que, si
resultaren culpables, se dicten en su contra las sentencias correspondientes.
Por lo pronto, debe decretarse el aseguramiento de todos los
bienes adquiridos por estas personas, para garantizar que terminados los
juicios, y sentenciados los criminales,
los bienes serán entregados a las representaciones de las entidades
federativas afectadas, para reparar el daño. Y estos tres casos, no son los
últimos: también están igual o al menos, en una situación parecida, recientes
gobernantes de Nuevo Léon y Coahuila claro, además del de Sonora.
Esto, y una disculpa sentida al pueblo ofendido y a la
sociedad en su conjunto, sería una buena acción presidencial, verdad?
Es poco explicable, mejor aún: nada entendible que las
estructuras federales no cuenten con los instrumentos de medición y
verificación, para comprobar que al menos, los recursos federales que les
fueron aportados como participaciones y subsidios, no fueron oportunamente
gastados y gastados bien, en beneficio de la ciudadanía. Eso, nadie lo cree. Existen
mecanismos de control en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que no se
pusieron en práctica en estos casos, no sabemos por órdenes de quién.
¡¡¡¡¡Cárdenas, Ruiz Cortines y López Mateos!!!!
¿Dónde están?
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